miércoles, 19 de diciembre de 2007

La Universidad de la Tierra, Chiapas

La Universidad de la Tierra, Chiapas

Este fin de semana pasado estuve en San Cristóbal de las Casas, primera ciudad del mundo que puso en cuestión la globalización neoliberal de nuestros días, allá por 1994. Bajé del autobús a las 7 de la mañana y me encontré con una ciudad brumosa, fría y selvática. Lo primero que hice fue imaginarme cómo el EZLN hizo allí su entrada el 1 de enero de 1994, fecha que coincidía con la puesta en marcha del ALCA, el acuerdo de libre comercio mediante el cual los capitales, bienes y servicios circularían libremente entre México y EEUU, nunca las personas.

La ciudad es preciosa. Como otras que ya he visto en México, es colorida, católica y ancestral. La antigüedad de sus edificaciones se remonta hasta el siglo XVI y la diversidad de sus lenguas cuenta ya milenios. Realmente allí hay indígenas de verdad, indígenas que a penas saben el español necesario para sacar adelante su negocio. Realmente parecen personajes de alguna película de Georges Lucas. Son los mismos indígenas a los que el gobierno les ha robado históricamente sus bosques, el petróleo, sus tierras, su alma…De verdad que de mexicanos no tienen más que el aspecto de los mapas oficiales que se editan sobre Chiapas. No sé si son 9 las lenguas diferentes que allí se hablan…

El caso es que a penas salía el viernes de trabajar agarré un autobús para Chiapas, con el fin de asistir a la Universidad de la Tierra, que es la universidad que tienen los zapatistas en San Cristóbal de las Casas. Allí se celebraban unas jornadas denominadas “Movimientos antisistémicos”. Más que el título de las jornadas me atrajo el cartel de los ponentes: Immanuel Wallerstein, Boaventura de Sousa Santos, Naomi Klein, Enrique Dussel, etc. Mi satisfacción en ese encuentro era que los allí presentes eran gente que pensaba porque actuaba, y actuaba porque pensaban. Parece sencillo, pero si la mayoría de conferencias de este planeta son aburridas y producen sueño se debe a que el ponente ha pensado tanto que se le olvidó actuar, hacer-algo. No sé si me hago entender…Allí se hablaba de cosas que realmente importan, de temas que están más allá de las elucubraciones teóricas de cada uno. Da gusto cuando se escuchan debates sobre los problemas reales del mundo global, sobre todo cuando se habla desde la experiencia.

La mayoría de ellos eran sociólogos, pero a mí me interesaba el último, Enrique Dussel, un filósofo argentino poco conocido en Europa que vengo leyendo desde que estuve en Brasil. Digamos que era “la persona” que quería ver durante mis días en México. Este verano redacté un trabajo para conseguir el DEA en la universidad de Murcia, y parte del mismo trataba sobre Dussel. Mi gran ilusión era conocerlo personalmente y entregárselo en mano, pensando que tal vez me haría alguna crítica.


El caso es que conseguí cruzarme con él, y la impresión que me causó fue tan agradable y fresca como sus libros. Últimamente me encontraba más distanciado de sus teorías, pero su afabilidad me ha animado a seguir leyéndolo. Le pregunté por su último libro, “20 tesis de política” y, con un gesto de complicidad, señaló con su mentón hacia abajo, donde estaba su maleta, y me dijo que agarrara uno. Yo jamás había pedido a nadie que me firmara su libro, pero la emoción me pudo y le pedí que me lo dedicara. Le pedí además que nos echáramos una foto, y para compensar mi abuso de tiempo, me pidió que esa tarde le hiciera unas fotos con un hombre de pipa que se iba a sentar a su lado, para que se las enviara por Internet.

El hombre de pipa es el líder sin poder del EZLN. El Subcomandante Marcos era el anfitrión del evento, el mito en vida, el primer antiglobalización del mundo contemporáneo. Tiene una figura que impresiona muchísimo y que impone un silencio sepulcral cuando entra en la sala. Va encapuchado, a penas mostrando los ojos, remangado y mostrando un reloj en cada uno de sus brazos imponentes. Siempre llega el último, tarde, con paso muy firme y decidido, escoltado por tres zapatistas también con el rostro tapado. A penas saluda al resto de ponentes, se sienta en su silla y clava la cabeza sobre el papel. Así ocurrió en todas las conferencias. Deja hablar a todos los ponentes y guarda su turno para el último. Cuando comienza a hablar el “Sup”, la sala enmudece y una multitud de cabezas asoman por las ventanas, desde el exterior. La sala es pequeña, de madera, modesta. No sé si se nota en la primera fotografía cómo me tembló el pulso cuando, a un metro de la mesa y mientras preparaba la cámara, la mirada fulminante de Marcos se cruzó con la mía...


La retórica de Marcos es la más persuasiva que he oído nunca, y puedo asegurar que ya oí unas cuantas. Sus palabras son tranquilas y femeninas, reposadas, poéticas, con una mezcla de ironía, crítica y sentido del humor. Este hombre, terrorista para quien lo conoce por los medios de comunicación, ejemplo para los que estábamos allí, es un licenciado en filosofía que estudió en Barcelona y que enseñó en la UNAM. Por lo menos, podrían decir que es un terrorista culto…

Me hubiera gustado fotografiarme con él, pero a penas empecé a interesarme por el zapatismo el pasado mes de octubre, y no me vi con la autoridad moral de pedirle algo tan especial. Es más, la proximidad de su figura genera en quienes estábamos a su alrededor una mezcla de admiración, atracción y temor. Se le podría considerar como un Bartolomé de las Casas contemporáneo; ya no dirige sus quejas al rey de España, sino los politicorruptos mexicanos; ya no se da a conocer tanto por sus libros, sino por Internet.

Si ahora Chiapas no es noticia, es porque no hay conflicto armado. Dicen que es porque ya se han desinflado, pero yo creo que es porque están logrando algo bastante nuevo para la teoría política. Lo resumen en una frase: “mandar obedeciendo”, algo muy distinto a “obedecer a los que mandan”, que es como todos entendemos comúnmente a los politicorruptos de la televisión. Invito a quien esté leyendo estas líneas a que se informe sobre este movimiento pacífico de empoderamiento civil, que tanta dignidad está devolviendo a los indígenas olvidados del sur de los mapas mexicanos. La Universidad de la Tierra es humilde, del "Tercer Mundo" (si se permite la ironía), pero creo que tiene unas cualidades que la Sorbona de París o Harvard estudiarán dentro de algunas décadas, cuando se den cuenta realmente de qué es lo que está ocurriendo hoy en Chiapas.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Vivienda y mercado sacrosanto, de Carlos Taibo

Vivienda y mercado sacrosanto

Carlos Taibo

La República

A menudo sucede que lo más evidente e importante nos pasa inadvertido. En España, y desde hace un buen número de años, se hace valer un gigantesco proceso de transferencia de recursos que, desde las capas bajas y medias de la población, tiene por beneficiario fundamental a un puñado de grandes empresas constructoras. El alquiler y la adquisición de viviendas generan cada mes sumas astronómicas que, por lo común, pasan a manos de unos pocos, sin que sea sencillo apreciar beneficios obvios para la mayoría de los ciudadanos. Mucho me gustaría poder calibrar en qué medida el fenómeno que tenemos entre manos ha ido generando poco a poco una sociedad cada vez menos igualitaria, circunstancia a buen seguro medio ocultada por el vigor ingente de la economía informal, particularmente poderosa en el ámbito que nos ocupa.

A casi nadie se le escapa que la gallina de los huevos de oro ha beneficiado también, y notablemente, a la banca. Hace no mucho escuchaba en labios de un colega el relato de un fenómeno de sobra conocido que retrata cabalmente el papel de aquélla: una pareja joven que reúna, de la mano de dos sueldos de miseria, 1.500 euros mensuales inmediatamente podrá comprobar cómo con ese punto de partida sobran los bancos dispuestos a conceder un crédito hipotecario por valor equivalente a las sumas millonarias que reclama la compra de un piso. La ilusión óptica que sugiere que esas dos personas se convierten ipso facto en propietarios se ve contrarrestada, claro es, con la certificación de que quedan atadas de por vida al pago del crédito de marras. Semejante servidumbre genera al poco un comportamiento laboral de franca sumisión –a ver quién es el listo que asume una contestación en el trabajo que puede dar al traste con tan suculento proyecto inmobiliario— , un creciente conservadurismo político —va con lo anterior— y, aunque a menudo se olvide, una vida sentimental marcada también por el inexorable deber de preservar contra viento y marea la pareja primigenia. Y todo sin que, al menos hasta ahora, haya motivos para concluir que los bancos asumen riesgos mayores: en el caso, poco probable, de que la pareja de la que hablamos deje de pagar lo que le corresponde, ahí está el piso como garantía de que el banco se resarce de buena manera.

Hora es ésta de subrayar que, salvo medidas de tono menor e ineficacia manifiesta, los poderes públicos poco o nada han hecho para garantizar el derecho constitucional a disfrutar d e una vivienda digna. Todo lo han fiado, antes bien, a que el mercado, con su mano invisible, resolviera problemas y disfunciones. La certificación, fácil, de que no ha sido así en modo alguno ha generado, por lo demás, medidas correctoras en un escenario en el que —no nos engañemos— a la postre se han movido por caminos similares socialistas y populares, embaucados a menudo, por cierto, en lamentables fórmulas de financiación de los presupuestos municipales.

En este marco, la medida, recientemente introducida por el gobierno de Rodríguez Zapatero, que se propone proporcionar una ayuda de 210 euros por vivienda para facilitar que los jóvenes accedan al alquiler se antoja más de lo mismo. Dejaré de lado ahora la polémica inevitable que suscita el hecho de que el tope superior de ingresos postulado para permitir el beneficio de esas ayudas parece manifiestamente alto, lo que al cabo –como sucederá, por cierto, cuando se aplique el ambicioso programa de acceso a la vivienda orquestado por la Junta de Andalucía— acabará por beneficiar en muchos casos a quienes no están más necesitados. Mayor relieve me parece que corresponde a la evidencia de que las ayudas que me ocupan en modo alguno atienden al que sería legítimo objetivo de poner freno a la usura que inspira tantos comportamientos en este terreno: no vaya a ser, una vez más, que las sacrosantas reglas del mercado se vean alteradas. Recuerde el lector que, las cosas como se proponen, los precios de los alquileres permanecerán incólumes, y ello cuando no subirán en virtud de las imposiciones de los arrendatarios, por lógica dispuestos a sacar tajada también de las ayudas gubernamentales.

Que la mayoría de los ciudadanos, presa de una vorágine descontrolada, no se percate de todo lo anterior es triste. Queda el consuelo de pensar, eso sí, que el patético ejemplo que está dando en las últimas semanas la economía norteamericana de la mano de las turbulencias financieras y la radical preponderancia de la especulación más descarnada acabe por abrirnos lo ojos. Porque los de nuestros gobernantes, siempre remisos en los hechos, y pese a alas apariencias, a intervenir con coraje cuando tienen que hacerlo, hay que dar por descontado que seguirán cerrados.

El imperialismo de EEUU


El imperialismo de EEUU

Documental: “El mundo de hoy”

Participan: Rodolfo Ruiz (Realizador de TVE) y Alejandro Moreno (Coordinador del ciclo)


El último capítulo, “El mundo de hoy”, plantea si es posible que una sola potencia (como es el caso de EEUU) pueda dominar el mundo, cómo influye la industria del miedo en los ciudadanos, en manos de quién están los grandes medios de comunicación y cuál es su papel o los esfuerzos por un mundo mejor.

Bibliografía de referencia


Michael Mann, El imperio incoherente: Estados Unidos y el nuevo orden internacional, Paidós, 2004; Noam Chomsky e Ignacio Ramonet, Cómo nos venden la moto, Icaría, 1995; J. Habermas y J. Derrida, La filosofía en una época de terror, Taurus, 2003; Armand Mattelart, Multinacionales y sistemas de comunicación: los aparatos ideológicos del imperialismo, Siglo XXI, 1977; P. Bourdieu y L. Wacquant, Las argucias de la razón imperialista, Paidós, 2001; Norberto Bobbio, El problema de la guerra y las vías de la paz, Barcelona, Altaya, 1998; Immanuel Wallerstein, El moderno sistema mundial, Madrid, Siglo XXI; Giovanni Arrighi, El largo siglo XX, Akal, 1999; Michael Walzer, Guerras justas e injustas, Barcelona, Piados, 2001; T. Negri y M. Hardt, Imperio, Paidós, 2002; Naomi Klein, No Logo: el poder de las marcas, Paidós, 2004.

En la red de redes…

http://www.fpif.org/www.zmag.org/weluser.htm - http://www.cfr.org/http://www.brookings.edu/http://www.newamericancentury.org/http://www.centerforsecuritypolicy.org/http://www.crisisgroup.org/www.globalsecurity.org/military

Fragmentos para el debate

Alejandro M. Lax

Uno de los grandes rasgos que distinguen al mapa geopolítico contemporáneo con respecto al mundo moderno previo a la II Guerra Mundial, es la promoción de grandes estructuras jurídicas y políticas de orden internacional diseñadas para el control global de los distintos procesos de mundialización. El mejor ejemplo de ello es la creación de la Organización de las Naciones Unidas en 1945. Desde entonces, y cada vez con más insistencia, se habla de la crisis del Estado-nación como garante de la paz en el exterior y el control en el interior, dado el recorte que está sufriendo a nivel internacional mediante la firma de distintos tratados internacionales: Unión Europea, MERCOSUR, etc., así como el creciente grado de autonomía e independencia que están logrando las comunidades políticas a nivel local.



Este panorama choca frontalmente contra la actitud imperialista de los EEUU frente al mundo. Imperialismo significa la imposición de un criterio unilateral, singular y diferenciador a una comunidad multilateral, plural y cosmopolita. Siguiendo la misma estructura de estados fronterizos resultante de la Paz de Westfalia en 1648, los EEUU ejercen una estrategia mundial de conquista más allá de sus fronteras nacionales. No se trata de conquistar territorios, como ocurría anteriormente, sino antes bien, de conquistar recursos naturales, mercados comerciales o ideologías normalizantes.



Para comprender las dimensiones de este imperialismo, basta señalar los 450 mil millones de dólares que emplea la Administración Bush en gasto militar, la ofensiva cultural mundial de medios de comunicación capaces de organizar los hábitos diarios de consumo de la población, la posesión del mayor número de empresas multinacionales existentes en todo el mundo, etc. Se trata de un imperialismo que tiene su lado más oscuro en toda una serie de acciones unilaterales que desbordan el derecho internacional: ejecución de guerras preventivas sin el apoyo de la comunidad internacional, fortificación de las barreras fronterizas en México, omisión de los acuerdos adquiridos por la ONU en Kyoto para reducir la emisión de gases atmosféricos, el control democrático y financiero del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, desterritorialización de centros presidiarios de tortura ajenos al control del derecho penal, etc.

La pobreza, el problema real de nuestro tiempo


La pobreza, el problema real de nuestro tiempo


Documental: “Un mundo desigual”


Participan: Manuel Tovar (miembro de la Coordinadora de ONG de Murcia) y Alejandro M. Lax (coordinador del ciclo)


Este episodio aborda la situación de la pobreza en relación al consumo en el mundo, las áreas de miseria en los países desarrollados, las pandemias, el comportamiento de las grandes multinacionales farmacéuticas en los países en los que un tercio de la humanidad vive con menos de un dólar al día. Hasta hace poco, según se recoge en esta entrega, el presupuesto de Naciones Unidas era de 1,2 billones de dólares, seis veces menos que lo que los norteamericanos se gastan en cosméticos.


Bibliografía

Pierre Bourdieu, La miseria del mundo, Akal, 1999; Frantz Fanon, Los condenados de la tierra, FCE, 1988; Jeffrey Sachs, El fin de la pobreza: cómo conseguirlo en nuestro tiempo, Debate, 2005; Enrique Dussel, El encubrimiento del otro: hacia el origen del mito de la modernidad, Abya-Yala, 1994; Informe sobre desarrollo humano 2006, Mundi-Prensa, 2006; Muhammad Yunus, El banquero de los pobres: los microcréditos y la batalla contra la pobreza en el mundo, Paidós, 2005; Samir Amin, La acumulación a escala mundial: crítica de la teoría del subdesarrollo, Siglo XXI, 1979; Franz Hinkelammert, Ideologías del desarrollo y dialéctica de la historia, Ediciones Nueva Universidad, 1970; Ryszard Kapuscinsky, Ébano, Anagrama, 2000; El Atlas, Le Monde Diplomatique, 2006.

En la Red de redes…


http://www.blogger.com/www.pobrezacero.org - http://www.blogger.com/www.congde.org - http://www.oxfam.org/ - http://www.wfp.org/ - www.fao.org/es/ - http://ucatlas.ucsc.edu/www.worldbank.org/poverty - www.undp.org/povertyhttp://www.jubileeresearch.org/http://www.oid-ido.org/ - http://www.cadtm.org/http://www.un.org/spanish/millenniumgoals%20%20www.undp.org/french/mdg/mdgcampaign-f.htm
http://www.un.org/spanish/millenniumgoals%20%20www.undp.org/french/mdg/mdgcampaign-f.htm - http://www.gpgnet.net/

Asociaciones que trabajan en Murcia

ACSUR-Las Segovias, Asociación Amigos del Pueblo Saharaui, Cruz Roja Española, Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad (MPDL), UNSUR, Murcia Acoge, Fundación Entreculturas, Fundación Entrepueblos, etc.

Para el debate: “¿estamos erradicando la pobreza?”


Alejandro M. Lax


Dicen por ahí que el mundo avanza, crece y progresa sin parar, al mismo ritmo que marca el paso del tiempo: nuestras ciudades están hoy más limpias que ayer, también comemos más que ayer, viajamos con frecuencia y gastamos sin reparo cuando llega el fin de semana ¿qué más se puede pedir a esta vida tan afortunada? Así pensamos habitualmente, y lo cierto es que así piensan también con demasiada frecuencia los economistas de la Escuela de Chicago. Entonces, ¿de qué quejarnos?


No se trata tanto de quejarnos más o menos, sino de ser conscientes de hasta qué punto es legítimo pensar de este modo, tal vez creyendo que el progreso, antes o después, llegará a todos los rincones del mundo, tal y como llegó un buen día a nuestro barrio. Sin entrar en el debate en torno al dudoso incremento de felicidad que pueda haber experimentado la sociedad occidental avanzada de hoy, podemos explorar interrogantes mucho más inquietantes: ¿cómo es posible que las 225 personas más ricas del mundo acumulen el mismo valor que toda África Subsahariana (excepto Sudáfrica)? ¿Cómo es posible que el 20% de los habitantes de este planeta, usted y yo, consumamos el 80% de los recursos mundiales?


En los últimos 10 años ha descendido el Índice de Desarrollo Humano de 21 países. En Europa hay 100 millones de pobres, pero lo más crudo es la cifra de 2000 millones de personas en el mundo que viven con menos de dos dólares al día, o lo que es lo mismo, en situación de pobreza extrema. Ni siquiera el crecimiento de China, la fábrica del mundo, ha conseguido frenar unas cifras que han empeorado en los últimos 20 años. El mismo Banco Mundial reconoce explícitamente que las desigualdades entre ricos y pobres se están incrementando más y más.


Vivimos en un mundo de ganadores y perdedores, donde los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres, donde sólo una minoría vive en el carro de un modelo de progreso insostenible. Los occidentales (EEUU, Europa y Japón) consumimos más y más combustibles fósiles, incrementamos la deuda externa, construimos alambradas y muros de contención en nuestras fronteras, imponemos unas reglas comerciales injustas, gastamos más de 600 mil millones de dólares en industria militar (mientras damos 200 mil para la cooperación y el desarrollo), controlamos las principales empresas multinacionales, emitimos a la atmósfera más del 50% del CO2 mundial.


Un buen resumen de todo este drama está en el fracaso de los Objetivos del Milenio marcados por la ONU en 2000 donde, por ejemplo, se marcó el año 2015 como fecha límite para reducir a la mitad la pobreza mundial. Toda una quimera.


Sin ánimo de menospreciar muchas de las virtudes de nuestra cultura, sin ánimo de provocar polémicas innecesarias, creo que lo más honesto que podemos hacer es plantearnos seriamente cuáles son los problemas de nuestro tiempo ¿el terrorismo o la pobreza? ¿La inmigración o la desigualdad creciente? Es más, no se trata simplemente de una cuestión de crítica y reflexión, sino, sobre todo, de acción, mucha acción.

La crisis ecológica


La crisis ecológica

Documental: “Camino de la extinción”

Participan: Miguel Ángel Esteve (Profesor de Biología de la UMU) y Alejandro M. Lax (Coordinador del ciclo)


Este quinto capítulo enfrenta al telespectador al calentamiento global, a la perdida de millones de especies, a la insensibilidad de los políticos y a la despreocupación de los ciudadanos ante un panorama que ha levantado ya las alarmas de los científicos de todo el mundo, quienes opinan que la forma de vida de una parte de la humanidad va a condenar a todas las especies del planeta.


Bibliografía de referencia

Leakey, R. Y Lewin, R., 1997. La Sexta Extinción. Metatemas. Tusquets Ed.
Un libro sencillo para introducirse en la erosión genética como un problema global.


Meadows, D. et al. 1992. Más allá de los límites del crecimiento. El País-Aguilar.
Un texto básico para muchos de los temas referidos a recursos renovables y no renovables, sumideros y límites de crecimiento y sostenibilidad.


Weizsäcker, E. 1992. Política de la Tierra. Ed. Sistema.
Importante para relaciones Norte-Sur, Cambio Global, Historia de la Política Ambiental, fiscalidad e instrumentos económicos.


Lean, G. y Hinrichsen, D. Atlas del Medio Ambiente. Adena-WWF. Algaida ed.
Un libro muy bueno, aunque algo desfasado, para entender sintéticamente la mayor parte de los problemas ambientales y su proyección geográfica. Muy buenas ilustraciones de síntesis.


Comisión Mundial del Medio Ambiente y el Desarrollo. 1988. Nuestro futuro común. Alianza Editorial.
Un clásico. Es el famoso Informe Brundtland. Básico para conocer la opinión oficial sobre las bases de la sostenibilidad.


Brown, L.R. (varios años). La situación del Mundo. Informe del Worldwatch Institute. Emece Ed. (y otros)
Libro de publicación anual donde se tratan distintos problemas ambientales mundiales. De consulta obligada.


AEMA. 1998. Medio Ambiente en Europa. Informe Dobris. Ministerio de Medio Ambiente. Madrid.
Un informe básico sobre el medio ambiente en Europa. Consulta obligada.


Esteve, M.A. et al. 2001. Ecología Global y Desarrollo Sostenible en el Tercer Mundo. In: Montes (ed.): Universidad y Cooperación al desarrollo. Universidad de Murcia.
Una revisión de las relaciones Norte-Sur en clave de sostenibilidad ambiental.


Hans Jonas, 1995. Ética de la responsabilidad en la era de la civilización tecnológica. Herder.
Investigación filosófica basada en el principio ético y universal de la responsabilidad presente por las generaciones futuras.


Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE). Universidad Alcalá de Henares.
Varios Informes desde primavera 2005.

Revistas españolas


Quercus, El ecologista y Ecología política.

En la red de redes…

http://www.epa.gov/espanol/ - http://www.mma.es/ - http://www.ipcc.ch/ - http://local.es.eea.europa.eu/ - http://www.worldwatch.org/
http://www.ecologistasenaccion.org/ - http://asociacionanse.org/ - http://greenpeace,org/españa/

Colectivos que trabajan en Murcia

Ecologistas en Acción, ANSE (Asociación de Naturalistas del Sureste), Greenpeace, WWF/ADENA, Oficina Verde de la Universidad de Murcia (EUBACTERIA).

Para el debate: ¿Capitalismo verde?


Miguel Ángel Esteve

Para el capitalismo verde, las soluciones a los problemas ambientales vendrán dadas desde el mercado, pues optimiza con los precios el uso de los recursos naturales, que son siempre escasos. Para los ambientalistas y la economía ecológica, la economía convencional miente en los precios de dichos recursos, pues no internaliza buena parte de sus valores y servicios, que resultan intangibles para la misma, ni tampoco atienden a una parte importante de sus potenciales usuarios como son las generaciones futuras, que difícilmente pueden incorporarse al mercado, siendo ésta una clave de la sostenibilidad.

La economía ambiental podrá aproximarse al problema con técnicas innovadoras, pero será incapaz de resolverlo. Los valores presentes en un paisaje, en una especie animal o en el agua, derivan de los servicios que ofrecen y de nuestra actitud ético-política ante ellos: los hay tangibles o medibles por el mercado, normalmente los de uso directo (de un árbol, la madera), los hay que son de uso indirecto o funcional (de un árbol, su control de la escorrentía, o del CO2 atmosférico, o nuestra respuesta hedónica ante él), o son futuribles (de un árbol, sus aceites esenciales que pueden ser futuros pesticidas naturales o fármacos para tumores), o son verdaderos valores de no uso: el simple valor de existencia, sin implicar necesariamente uso alguno.

En el agua sería el agua-vida, el agua-interés general y el agua-negocio. En la primera (agua de boca, caudales ecológicos) la economía no pinta nada, en la segunda (agua urbana, paisajes culturales mantenidos por el riego) sólo interviene para evitar el sobreconsumo, y en la tercera el agua-negocio (industria, agricultura más intensiva, turismo, etc.), el mercado, con sus ajustes, sería el que optimizaría su uso final. Es por tanto incuestionable que, en una economía de mercado tal y como está planteada a día de hoy, la administración eficiente de los recursos ecológicos nunca será sostenible.

Alternativas globales


Alternativas globales

Documental: “El siglo de la gente”

Participan: Francisco Jarauta (Profesor de Filosofía de la UMU) y Alejandro M. Lax (Coordinador del ciclo)

El documental de hoy se centra en los sucesos de Seattle y Génova, acude al Foro Social de Porto Alegre y al de Caracas y plantea si otro mundo es posible. También se pregunta cómo ha de ser ese mundo que ya está naciendo, donde los nuevos y emergentes movimientos sociales reclaman una participación activa en la vida pública sin entrar en el clásico juego de intereses de los partidos políticos institucionalizados.

Bibliografía de referencia

Joseph E. Stiglitz, Cómo hacer que funcione la globalización, Taurus, 2006; Rafael Díaz-Salazar (ed.), Justicia Global. Las alternativas de los movimientos del Foro de Porto Alegre, Icaria e Interpón-Oxfam; L. Salamon, La sociedad civil global. Las dimensiones del sector no lucrativo, Fundación BBVA, 2002; F. Houtart, La tiranía del mercado y sus alternativas, Popular, 2002; Arrigí, G., Hopkins, T. y Wallerstein, I., Movimientos antisistémicos, Akal, 1999; Calle, A., Ciudadanía y solidaridad. Las ONG de solidaridad internacional como movimiento social, Iepala, 2000; Grau, E. e Ibarra, P. (ed.), Anuario de movimientos sociales. Participando en la red, Icaria, 2001; Tarrow, S., Poder en movimiento. Movimientos sociales, acción colectiva y política de masas en el Estado moderno, Alianza, 1997; Boaventura de Sousa Santos, Reinventar a emancipação social: para novos manifiestos, Civilizaçao Brasileira (9 vols); Vidal Beneyto, J. (ed.), Hacia una sociedad civil global, Taurus, 2002.

En la red de redes…


http://www.ifg.org/ - http://www.monde-diplomatique.fr/http://www.forumsocialmundial.org.br/http://www.murcia-no-se-vende.blogspot.com/http://www.focusweb.org/http://www.rebelion.org/

Colectivos que trabajan en Murcia

Comisión 8 de Marzo, Plataforma Carril Bici, Asamblea de Murcia por una Vivienda Digna, etc. La coordinadora Murcia No se Vende es el movimiento social más importante de nuestra región, integrando ya a 70 asociaciones y colectivos.

La falacia del pensamiento único


Alejandro Moreno

Acabamos de vivir el siglo más destructivo de la historia humana, el siglo XX, marcado básicamente por su constante polarización: en nuestro país, entre nacionales y republicanos; en Europa, entre el capitalismo y el comunismo; en el mundo, entre los ricos del Norte y los descolonizados del Sur. Esta “era de los antagonismos” parece llegar a su fin en la era de los años 90 bajo el concepto difuso de “globalización”. Desde entonces, parece que la humanidad deja definitivamente de enfrentarse para constituir una alianza común en nombre de la democracia parlamentaria y la economía de mercado. Se decía que todas las naciones aterrizaban en ese mismo destino bajo la bandera de la libertad y el progreso mundial: se eliminan las fronteras y los aranceles, se mezclan todas las razas y culturas, incrementa el número de mercancías a bajo coste, se libera la circulación de capitales, etc. En resumen, la historia llega a su fin, como sentenció Francis Fukuyama.


Frente a estas evidencias, a lo largo de los 90 a penas nadie supo contestar un argumento aparentemente inapelable. Sólo las revueltas zapatistas en 1994 o las protestas de Seattle en 1999 abrieron paso a este nuestro siglo, el XXI ya, que arranca con el Forum Social Mundial de Porto Alegre, en 2001. Se trata de la mayor alianza mundial entre asociaciones civiles jamás conocida en la historia. Lejos de la intervención de partidos políticos, son los mismos ciudadanos los que decidieron reunirse por primera vez en una asamblea mundial, bien como ONG, como sindicatos, como organización social, etc. El motivo de este fenómeno expansivo es bien claro: la globalización, lejos de repartir beneficios crecientes para toda la humanidad, está produciendo un distanciamiento entre ricos y pobres, un empobrecimiento imparable de regiones como el África subsahariana, un endeudamiento creciente de los países más desfavorecidos, una crisis ecológica más destructiva que nunca, una violación de los derechos humanos de la mayoría de habitantes de este planeta, etc. En definitiva, cabría decir que esta globalización es beneficiosa para una minoría, en detrimento de una amplia mayoría excluida.


Todos los movimientos sociales que hoy día ven la luz tienen como objetivo principal protestar contra las injusticias provocadas por la ideología del libremercado, así como elaborar un programa de propuestas capaces de recortar las diferencias que a día de hoy persisten e incluso se agudizan. Proceden directamente de la sociedad, sin ninguna intervención de los partidos políticos, se caracterizan por la pluralidad de sus ideas y componentes, se distinguen por su enorme vigor y dinamismo, y aspiran a la construcción de un mundo efectivamente más justo.

Saqueo en Latinoamérica


Saqueo en Latinoamérica


Documental: “La larga noche de los 500”


Participan: Alejandro García (profesor de Historia de la UMU) y Alejandro M. Lax (coordinador del ciclo)


La tercera entrega, “La larga noche de los 500 años” comienza en San Cristóbal de las Casas (México) en enero de 1994, cuando el subcomandante Marcos inicia las revueltas contra la globalización precisamente el mismo día que entra en vigor el Tratado de Libre Comercio entre América del Norte y México. En este capítulo se analiza, a través de las voces de los indígenas y de los intelectuales, la pérdida de la tierra en el mundo, la pérdida de la identidad, la uniformidad de las culturas, las privatizaciones y el nuevo panorama en América Latina.

Bibliografía de referencia

CEPAL, Informe anual (2006), Santiago de Chile 2007; W.W.Rostow, Las etapas del crecimiento económico: un manifiesto no comunista. Madrid, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social 1993; André Gunder Frank, Capitalismo y genocidio económico: carta abierta a la Escuela de Economía de Chicago a propósito de su intervención en Chile. Bilbao, Zero 1976; Andrés Oppenheimer, Ojos vendados: Estados Unidos y el negocio de la corrupción en América Latina. Buenos Aires, Editorial Sudamericana 2001; Marc Ferro (ed.), El libro negro del colonialismo: siglos XVI al XXI, del exterminio al arrepentimiento. Madrid, La Esfera de los Libros, 2005; Clara Nieto, Los amos de la guerra: el intervencionismo de Estados Unidos en América Latina. De Eisenhower a G.W. Bush. Barcelona, Random House Mondadori, 2005; Ivon Le Bot, La guerra en tierras mayas: comunidad, violencia y modernidad en Guatemala, (1970-1992), México F.C.E., 1995; George Collier, Basta. Tierra y rebelión zapatista en Chiapas. México, 1998; Richard Gott, Hugo Chavez y la revolución bolivariana. Madrid, Foca, 2007; Alejandro García, Hijos de la violencia. Campesinos de Colombia sobreviven a golpes de paz. Madrid, La Catarata, 1996; Alicia S. García, La doctrina de la Seguridad Nacional 1958-1983. Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1991; Jon Lee Anderson, Che Guevara. Una vida revolucionaria. Barcelona, Anagrama, 2006; Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina. Montevideo, Ediciones del chanchito, 2004; Enrique Dussel, Ética de la liberación en la era de la globalización y la exclusión. Madrid, Trotta, 1998.

Internet

www.ciepac.org/bulletins/index03.htm
www.hrw.org/spanish/colombia.html
www.redepaz.8m.net/publicaciones/index.htm
www.indymedia.org/es,
http://www.aporrea.org/
www.newleftreview.org/?page=español
http://www.alternativabolivariana.org/
http://www.risal.collectifs.net/



Asociaciones que trabajan en Murcia



ACSUR-Las Segovias, Solidarios, Foro Ignacio Ellacuría, UNICEF, Cruz Roja, Entrepueblos.


“Tiempo de Cambio” o “Cambio de Tiempo”



Alejandro García

En su primer discurso como presidente de Ecuador, Rafael Correa indicó que su gobierno no representa una “época de cambios” sino un “cambio de época”. Esta es una visión de gran alcance si se tiene en cuenta que mientras una “época de cambios” se encuadra bien en el paradigma moderno, un “cambio de época” es algo mucho más atrevido e inquietante.


Desde la mirada filosófica (Vattimo o Dussel, p.ej) se ha expuesto el lugar central ocupado por las nociones de progreso y desarrollo en la modernidad (“falacia desarrollista”) y el imperativo de que todas las sociedades del mundo deban transitar por las mismas etapas; a la fuerza si es preciso (G.Bush). Por su parte Foucault sugirió que el concepto de acumulación fue lo que permitió articular la economía con la historia desde el siglo XVIII. Así, pues, no podría entenderse el orden moderno sin desarrollo ni acumulación, de aquí proviene la imposibilidad aparente de cuestionar el concepto de crecimiento económico. Si releemos a los maestros hindúes se encontrarán en ellos ideas relacionadas, aunque de mayor radicalidad, porque sitúan esta imposibilidad en un nivel muy íntimo: “tan pronto como intentas ser alguien, dejas de ser libre… la verdad surge solo cuando tu mente y tu corazón son drenados de todo esfuerzo por alcanzar algo”. Es decir, nosotros mismos encarnamos el desarrollo y el crecimiento, y desplegamos estos conceptos en nuestras prácticas cotidianas.


¿Será a esto a lo que se refería Correa y los movimientos indígenas, culturales y políticos que lo acompañan?

Desde hace dos décadas un núcleo crítico al desarrollo cada vez mas amplio en Latinoamérica ha abierto la posibilidad de pensar una era posdesarrollo. No se trataría pues de fomentar un desarrollo alternativo, sino una alternativa al desarrollo. Algo de esto es lo que está ocurriendo en Venezuela, Ecuador y Bolivia. Sin embargo, nos falta recorrido para saber hasta donde llegará el cuestionamiento. ¿El giro a la izquierda en América Latina constituye el “principio de un sueño” (autonomía y justicia social) o es solo el “sueño de un principio” (un deseo iluso)? ¿Conducirán estos gobiernos a una época posdesarrollo o se quedarán a medio camino? ¿Buscarán modernidades alternativas o se adentrarán en el proyecto radical de alternativa a la modernidad?

(Interpretación libre del articulo “Época de cambios o cambio de época” de Arturo Escobar. La Vanguardia 4/4/07)

lunes, 10 de diciembre de 2007

La globalización, motor de las migraciones transnacionales


La globalización, motor de las migraciones transnacionales

DOCUMENTAL: “LA ESTRATEGIA DE SIMBAD”

Participan: Ana García-Caro Sánchez (ACSUR-Las Segovias) y Alejandro Moreno (Coordinador del ciclo)


Este segundo capítulo: “La Estrategia de Simbad” del ciclo de documentales “Voces contra la Globalización”, muestra el nuevo panorama del mundo globalizado: el triunfo de la economía de libre mercado, el poder de las empresas transnacionales y la deslocalización de empresas, las grandes áreas de producción mundial (China e India), el declive del Estado del Bienestar y de los Derechos Laborales, la precarización del trabajo, el incremento de las diferencias Norte-Sur, de las desigualdades sociales y los movimientos migratorios como resultado también del acercamiento .


BIBLIOGRAFÍA DE REFERENCIA


Mariño, F. (Coord.) Un mundo sin desarraigo. El Derecho Internacional de las Migraciones. Catarata, (Madrid), 2006; Manuel Lario Bastida, Medios de comunicación e inmigración, Ed. Caja de Ahorros del Mediterráneo y Convivir sin Racismo, (Murcia), 2006; Las Migraciones en un mundo interdependiente: nuevas orientaciones para actuar, Comisión Mundial sobre las Migraciones (CGMI), 2005; D. Massey, J. Arango, G. Hugo, A. Kouaouchi, A. Pellegrino y J.E. Taylor. Words in Motion. Understanding International Migration at the End of the Millenium. Clarendon Press. (Oxford), 2005; Marcela Ulloa, Entre el Magreb y España: Voces y Miradas de Mujeres, Ed. ACSUR- Las Segovias, 2004; Maribel Wolf, Las Exigencias de la Sociedad Civil, la responsabilidad del Estado (DESC), Ed. Icaria, (Barcelona), 2004; Aubarel, G y Zapata- Barrero, R. Inmigración y procesos de cambio. Europa y el Mediterráneo en el contexto global. Eds. Icaria DL (Barcelona), 2004; S. Castles y M.J.Miller. La era de la migración. Movimientos Internacionales de población en el mundo moderno, Universidad Autónoma de Zacatecas (México), 2004; Fargues, P. Migration Mediterranean Report 2005. Euro-Mediterranean Consortium For Applied Research on International Migration (CARIM), 2005; Bretell, C.B. y Hollifield, J. Migration Theory. Talking across disciplines. Routledge (Nueva York, Londres), 2000.

En la red de redes...










www.euromedrights.net.
ACSUR – Las Segovias:

www.acsur/destacamos/ciudadania/index.htm
Fundación CIDOB:

www.cidob.org/es/programas/migraciones
SOS RACISMO:

www.sosracismo.org

COLECTIVOS QUE TRABAJAN EN MURCIA

ACSUR-Las Segovias, CEPAIM, Columbares, Desobedecer la ley-Convivir sin racismo, Plataforma para la Inmigración (Molina de Segura), Murcia Acoge, Atime, Asociación de Senegales, Fairmur, Fedasim.


LOS “NUEVOS” MOVIMIENTOS MIGRATORIOS


Ana García Caro

En las últimas décadas se ha producido un incremento del número de personas que emigran de su país de origen con destino a otro país, con la finalidad de mejorar sus condiciones de vida. La ampliación y diversificación de los flujos de personas que emigran de países de países del Sur con destino a países del Norte, o entre los mismos países del Sur, (movimientos Sur-Sur), son las principales características que definen a las migraciones de nuestro tiempo.



La mundialización de las migraciones responde a diversos factores derivados del llamado proceso de globalización, como son: la mundialización de la economía, el incremento de la brecha entre los países del Norte y los países del Sur, la mejora del transporte y de las comunicaciones, la precarización del empleo, el aumento de las desigualdades sociales y de los procesos de exclusión social.


Si bien el proceso de globalización se ha caracterizado por el desarrollo de un espacio mundial unificado, y la supresión de las barreras a la libre circulación de capitales e intercambio en la producción de bienes, comercio y finanzas, así como en los transportes e información, esta supresión de obstáculos no se ha habilitado para la libre circulación de personas. El desigual acceso al comercio mundial, regido de acuerdo a los intereses de los países con mayor poder económico, ha determinado el cada vez mayor empobrecimiento de los países con un menor grado de desarrollo económico y político.


El empeoramiento de las condiciones de vida y el incremento de las desigualdades sociales, afecta más duramente a la población femenina. Como consecuencia de la discriminación a la que, a nivel mundial por motivos de género, estas se hayan sometidas, la emigración femenina ha experimentado un incremento en las últimas décadas. En los países del Norte, el rápido crecimiento económico, el envejecimiento de la población, la incorporación de la mujer al mercado laboral, la insuficiencia del gasto social destinado a dar cobertura a los trabajos de cuidado y la imposibilidad de deslocalizar estos sectores laborales, así como otros sin carácter productivos a terceros países, han determinado la necesidad dar cobertura a estos sectores mediante mano de obra femenina de origen extranjero. La desigualdad de género transversalizada por la desigualdad social de clase y de origen, se traslada así a la mujer extranjera, manteniendo inalterado el orden social.


La cada vez mayor restricción de los Derechos Humanos Fundamentales de la población en general y de la población más vulnerable en particular, así como la fragmentación social que estas restricciones acarrean, son el efecto directo y también el motor de crecimiento de un sistema económico que prospera en base a las desigualdades mundiales.


La toma de conciencia sobre la necesidad de creación de alianzas sociales, es la clave en la lucha por un verdadero modelo de desarrollo equitativo, para hombre y mujeres, sostenible y democrático, en el que el respeto a los Derechos Humanos de todas las personas sea el motor de crecimiento de las diferentes sociedades.

Multinacionales vs democracia


Multinacionales vs democracia

Documental: “Los amos del mundo”

Participan: Isabel Cánovas (ACSUR-Las Segovias), Antonio Campillo (Foro Ciudadano) y Alejandro Moreno (coordinador del ciclo)


Este primer capítulo, “Los amos del mundo”, analiza el poder real de los políticos y la posibilidad de otro mundo más justo, frente al dominio de las empresas multinacionales. En esta entrega se ha utilizado material gráfico de los documentales “La Toma”, de Avi Lewis, que retrata el movimiento de fábricas recuperadas y autogestinonadas por sus trabajadores en Argentina, y “Memorias del saqueo”, de “Pino” Solanas, sobre las diferentes etapas de Argentina desde 1976 a 2001, en el que se muestra la decadencia económica, social, política y cultural del país.


Bibliografía de referencia

Foro Ciudadano, El otro estado de la Región. Informe 2006. Diego Marín, 2006; Manuel Castells, La era de la información, 3 vols., Alianza, Madrid, 1997 (hay una 2ª ed. revisada); Ulrich Beck, ¿Qué es la globalización? Falacias del globalismo, respuestas a la globalización, Paidós, Barcelona, 1998; Ulrich Beck, Poder y contrapoder en la era global. La nueva economía política mundial, Paidós, Barcelona; Zygmunt Bauman, La globalización. Consecuencias humanas, Buenos Aires, 1999; Zygmunt Bauman, Modernidad líquida, FCE, Buenos Aires, 2003; Danilo Zolo, Globalización. Un mapa de los problemas, Mensajero, Bilbao, 2005; David Held, La democracia y el orden global. Del Estado moderno al gobierno cosmopolita, Paidós, Barcelona, 1997; David Held y Anthony McGrew, Globalización/Antiglobalización. Sobre la reconstrucción del orden mundial, Paidós, Barcelona, 2003; José Vidal Beneyto (ed.), Hacia una sociedad civil global, Taurus. Madrid, 2003; Rafal Díaz Salazar (ed.), Justicia global. Las alternativas de los movimientos del Foro de Porto Alegre, Icaria, Barcelona, 2002; Jean Ziegler, Los nuevos amos del mundo y aquellos que se les resisten, Destino, Barcelona, 2003; Antonio Campillo, Variaciones de la vida humana. Una teoría de la historia, Akal, Madrid, 2001.


En la Red de redes…



Falacias sobre la globalización


Antonio Campillo


Uno de los tópicos sobre la globalización es que crea un espacio planetario abierto e igualitario, sin fronteras ni jerarquías sociales, en el que todos los seres humanos pueden moverse libremente, relacionarse con los demás cara a cara o a través del ciberespacio y realizar de forma autónoma su proyecto de vida. La realidad es que esa libertad, esa movilidad y esa capacidad de interacción global y de autorrealización personal, están reservadas para una pequeña minoría de la población mundial, mientras que la gran mayoría se ve sujeta a su territorio de origen, dominada por poderes locales y globales a los que no controla, obstaculizada en sus movimientos migratorios por toda clase de fronteras físicas y sociales, segregada en los barrios pobres de las grandes ciudades, y carente de los necesarios recursos económicos, políticos y culturales para autorrealizarse. Como dice Bauman, la globalización ha generado una desigualdad cada vez mayor entre los "turistas" y los "vagabundos", entre las élites políticas, económicas y culturales, plenamente globalizadas y desterritorializadas (que sin embargo residen en urbanizaciones selectas, alejadas y protegidas de la chusma), y los migrantes que huyen del hambre y la violencia (y que sin embargo se encuentran toda clase de muros, vallas, fronteras, trabas burocráticas, reacciones xenófobas y segregaciones sociales, cuando tratan de acceder a una vida digna en los países ricos, democráticos y civilizados).


Otro de los tópicos sobre la globalización, complementario del anterior, es la idea de que los Estados deben ser reducidos al "mínimo", para dejar plena libertad al mercado mundial de capitales, mercancías, mensajes y personas, en donde ya no hay poderes coactivos y circunscritos territorialmente, sino que cada cual puede decidir libremente lo que hace con su vida y con sus bienes. En realidad, lo que pide es la "minimización" del Estado social y democrático, para reemplazarlo por el Estado penal y oligárquico. La función del Estado debe consistir en proteger a las élites propietarias frente a los desheredados de la Tierra. Y eso no significa menos Estado, sino más bien un Estado punitivo (hacia dentro) y militarizado (hacia fuera). Se trata de proteger los intereses de la nueva oligarquía global, no sólo en el territorio nacional sino en todo el planeta. La estrategia neoliberal está estrechamente ligada a la estrategia neoimperial de los neocons estadounidenses. Se trata de controlar, no mediante la "mano invisible" del mercado, sino mediante la muy visible manu militari, los principales recursos energéticos que mueven el motor del capitalismo mundial. Los nuevos amos del mundo pretenden impedir que las grandes decisiones globales se tomen de forma democrática, mediante la participación de todos los Estados del mundo, y teniendo en cuenta por encima de todo los derechos de la humanidad actual y de las generaciones futuras.

martes, 4 de diciembre de 2007

Puebla

Puebla

Este texto iba a escribirse antes que ningún otro, a modo de presentación de aquellas primeras impresiones acerca de esta ciudad mexicana. En vista de que el impacto que Puebla me ha producido desde un principio, me he visto obligado continuamente a retrasar dichas impresiones con el fin de evitar falsas apariencias o los entusiasmos típicos de alguien que acaba de abandonar una ciudad europea. A veces es demasiado fácil exaltar lo nuevo y, todavía más, rechazar de plano toda la cultura de la que uno procede (Europa, en este caso), tachándola de colonialista, fría, calculadora, imperialista, etc, etc. Algo así me pasó en Brasil, y ahora he preferido ser más cauteloso.

Después de 33 días aquí, sigo pensando que Puebla es una ciudad literaria. En ella habita un aura mágica que sólo es posible como resultado de muchas fusiones, de muchas culturas; eso es México en general. Puebla es una ciudad acordonada por tres volcanes impresionantes, el Popocatepel, el Iztaccíhuatl y la Malinche. Ellos son testigos del momento en que Hernán Cortés llegó a San Pedro Cholula, ciudad a la vez olmeca, tolteca y azteca, y relató a Carlos V que acababa de descubrir una ciudad tan antigua como Roma. Junto a ella, en 1531, los españoles decidieron construir una ciudad que estuviera a caballo entre el mar y Tenochtitlán, entre Veracruz y la capital de Nueva España.

Dios estaba de lado de los españoles, y aquí se construyeron 128 iglesias católicas, a cada cual más grande y señorial. De hecho, su catedral, diseñada por Juan de Herrera, es la más alta del país. La influencia colonial ha sido todavía más fuerte en Puebla que en el resto de México; tal vez por eso sea una ciudad conservadora, tan devota y gobernada por el mismo partido que hace 70 años, el PRI, Partido Revolucionario Institucional (¿es posible una “revolución institucional”?). La misma arquitectura da fiel reflejo de la influencia, hasta el punto de que todo el centro de la ciudad está declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Dejé de contar la cantidad de enormes caseríos de piedra con varios siglos de edad. Sí, los conquistadores a quienes se les encomendó tierra y gobierno sabían vivir bien, eso no hay quien lo discuta.

Junto a ellos anida todo un arco iris de casas lucidas con colores muy intensos y vivos, cada una diferente y vistosa a su manera. La pasión por el color está muy presente en México. Todos estos edificios no dejan de albergar un encanto hipnotizante; paso junto a ellos y me siento obligado a meter mi hocico en su interior para olfatear qué ocurre ahí dentro. No dejan de sorprenderme, pues igual me encuentro cafeterías acogedoras, museos, facultades universitarias e incluso una librería-biblioteca-cafetería de muchos años de antigüedad. No exagero nada. La semana pasada descubrí que en mi misma calle hay una biblioteca de humanidades enorme y, esta misma tarde, me he tropezado a dos cuadras de mi casa con una especie de Montmartre poblano nada desdeñable, “el Parián”. En general es un descanso para mí no ver esas grúas y esos edificios megalómanos y falocráticos que tanto gusta proyectar a nuestro querido nido de cuervos murciano llamado promotores.

Además, por las noches gana todavía un grado más de aire bohemio y romántico, con sus claroscuros, sus faroles tenues, sus adoquines, sus carros viejos y destartalados, su silencio y soledad. No es una ciudad peligrosa, por lo menos conmigo, pero siempre es bueno estar cerca de casa a determinadas horas. Lo más peligroso son los coches, o mejor, sus conductores, pues realmente la vida del peatón pierde todo valor cuando se trata de cruzar la calle. Ahí se percibe bien las dosis de estupidez que manifiestan los poblanos, pues a veces parece que no sólo luchan por ser el más rápido al volante, sino también por tener el Chevrolet más grande, feo y contaminante; poco importa que el estómago esté vacío. Dicen que una milésima de segundo es el tiempo que tarda un poblano en tocar el claxon desde que el semáforo se pone en verde…

A veces tengo flashes que parecen transportarme a una España de los tempranos 80, cuando mis recuerdos son vagos o nulos. Veo imágenes que me llevan directamente a la infancia, o tal vez a un pasado que existió en España y que yo no puedo recordar. Me ocurre con los refrescos de vidrio, los antiguos coches “600”, las aceras desconchadas y agujereadas, los puestos ambulantes, los chavales tan trajeados, la muletilla de “licenciado” o “doctor”, las mujeres que nunca andan solas en los bares…En general, todos estos elementos y muchos otros generan un aire de sencillez y familiaridad social que en España ya hemos perdido

Las percepciones que me vienen conforme camino por las calles de Puebla son de color, alegría y mucha vitalidad. Hay mucha vida bajo el eterno azul que es Puebla. Gracias a lo que nosotros llamamos “economía informal”, y que aquí representa la “economía normal” (97% de las empresas), las calles están llenas de comercio continuo, con la peculiaridad de sus comidas “bien picosas”, sus “paletas” (helados), sus “aguas” (zumos de frutas), sus artesanías…Son los pobres quienes animan todo este cotarro. Hasta el camión del gas tiene gracia con su melodía de feria. Además, aquí existe una cultura musical muy fuerte. De las balconadas siempre se derrama música y voces de fiesta, en cualquier bar siempre habrá un guitarrista o un grupo tocando en vivo, y en todas y cada una de las fiestas de casas particulares a las que fui, en todas, allí hubo una o varias bandas tocando.

Es ya una norma que los chavales a los que voy conociendo sepan tocar uno o más instrumentos. He hecho buena amistad con un tipo de 19 y otro de 21 años, entre otros. En España no tengo amigos, creo, a los que saque tanta edad. Aquí es diferente, sobre todo porque los jóvenes maduran a edades mucho más tempranas. La escasez endurece y espabila, física y mentalmente. El impacto es todavía mayor con las mujeres indígenas de la Junta Auxiliar de la Resurrección. Cuando pienso que tienen 35 o 40 años no suelen llegar a los 25.

Pero lo que allí ocurre es ya otra historia, porque lo que acabo de contar se refiere, claro está, al centro histórico de Puebla, donde yo vivo y donde los turistas vienen con sus camisas de flores a maravillarse. Otra realidad mucho más amplia y triste se extiende no muy lejos, allí donde trabajo.

Fotos - Noviembre 2007 II